Desde hace veinte años, Verónica García explora el cuerpo como una puerta hacia el bienestar, el autoconocimiento y la transformación. Movimiento, respiración, espiritualidad, danza y astrología se entrelazan en una metodología propia que pone en el centro la escucha y las necesidades de cada persona. Hablamos con ella sobre ese camino de búsqueda, sobre lo que el cuerpo puede revelarnos y sobre la magia de descubrir todo nuestro potencial.

  • Tu trabajo une movimiento, cuerpo, energía, espiritualidad y autoconocimiento. ¿En qué momento sentiste que todos estos caminos tenían que formar parte de una misma forma de entender el bienestar?

La respuesta a esta pregunta es muy reveladora, pócima mágica que incluye años de estudio y experiencia. Descubrir y experimentar apasionada, ha ido de la mano de atravesar curvas y complicaciones hasta llegar a una metodología propia. En búsqueda y conexión de un sistema corporal que nos lleve a tener salud por dentro y por fuera. Ha sido orgánico y respetuoso, con el paso de estos 20 años de experiencia todo ha ido cogiendo forma hasta encontrar algo profundamente mío y disponible para cada cuerpo en cada uno de sus momentos, de sus formas y de sus circunstancias.

  • Muchas personas llegan a tus clases buscando simplemente trabajar el cuerpo y terminan hablando de calma, emociones, conexión o incluso transformación. ¿Qué crees que sucede en una persona cuando empieza a escucharse a través del cuerpo?

Es un regalo ver como a través de mis propuestas corporales y espirituales brotan beneficios maravillosos. Crear mi espacio da vía libre a la escucha y conciencia corporal. Entonces nace el movimiento unido de la respiración. Mi método empieza por estabilizar el sistema nervioso, ayudar a que los canales internos se activen. Que las partes del cuerpo se conecten y se posibilite el acceso a lugares donde no podemos llegar desde lo cognitivo. El trabajo es infinito y precioso y es alucinante ver procesos de transformación cada día.

  •  Cuando pensamos en yoga o pilates solemos asociarlos al ejercicio físico, la fuerza, la flexibilidad o la postura. ¿Qué significa para ti practicar movimiento de una manera holística y qué elementos incorporas que quizá no encontramos en una clase convencional de yoga o pilates?

A lo largo de los años hay varios factores que he ido integrando y que han hecho que las clases y acompañamientos sean finalmente una experiencia que engloba muchas cosas. He disfrutado mucho viéndome salir del purismo de las disciplinas para ir integrando las necesidades que percibía en los cuerpos de las personas que tengo la suerte de tratar. Pulir la relación entre enseñanzas antiguas y nuevas tecnologías corporales y mentales. El vinculo tan íntimo con la danza hace que todo haya podido fluir con ligereza y ganar destreza en adaptar a los diferentes cuerpos en sus diferentes etapas. Los viajes sagrados que he ido incorporando han tenido mucho valor espiritual y académico.

  • También trabajas con astrología y realizas lecturas de carta natal y revoluciones solares. ¿Qué puede aportar una herramienta como la astrología a un proceso de autoconocimiento?

La astrología es un universo que me ha dado muchísimas herramientas que utilizo cada día. Es maravilloso aplicar y entender la energía disponible para aplicar en las clases regulares. En mis acompañamientos individuales la astrologia es un pilar fundamental para acceder a la profundidad de la persona. A través de la carta natal o revolución solar se abre un abanico valioso que nos expone una composición que nos habla de nuestra identidad, propósito de vida, el lugar donde refugiamos nuestras emociones y algo súper mágico que es el acercamiento de tensiones internas que puedan sentirse inaccesibles o complejas. Hay muchos patrones corporales y reacciones emocionales que tienen sincronías muy potentes con la astrología y poder vincularlo me da muchísima información.

  • En tus clases y acompañamientos parece haber algo que va más allá de la propia práctica: crear un espacio donde las personas puedan parar, sentir y conectar consigo mismas. ¿Qué crees que perciben los demás de ti para que muchas personas describan tus clases como un lugar de calma, confianza y conexión?

Estoy súper agradecida y honrada de que las personas puedan tener esas sensaciones a través de mis espacios. Es una fortuna llevar casi 20 años dedicada a este servicio y puedo presumir de haber tratado una extensa diversidad de cuerpos en muy diferentes momentos y situaciones. Desde el acompañamiento en un embarazo, el abordaje de una enfermedad o la guía en el camino espiritual. Los alumnos que disfrutan de mi labor perciben el reflejo de mi compromiso, una larga y profunda experiencia y motivación infinita de seguir aprendiendo.

  • Después de tantos años acompañando a personas en sus procesos, ¿qué te han enseñado ellas a ti? Y, sobre todo, ¿qué te gustaría que una persona descubriera de sí misma después de pasar por tu universo?

Tengo la suerte de poder ver cada día personas que me enseñan con una sensación muy bella de estar creciendo de manera paralela. Con mucha gratitud es precisamente a través de los años de experiencia y esos cientos de clientes, cuando he podido pulir y refinar el método hasta dar con las claves más valiosas y efectivas.

Me encantaría ver cómo se extiende al futuro esa capacidad de desarrollamos y descubrir nuestro potencial. Recordamos que todo lo que necesitamos está dentro de nosotros y celebrarnos con nuestras luces y sombras. Las mujeres que han sido acompañadas por mi, me hablan de sus procesos de transformación y que puedan integrarlo en el día a día da completo sentido a mi labor.

VeronicaGarcia.studio