Productos waterless-washing, fórmulas responsables o procesos de fabricación con un uso responsable de los recursos son algunos de los factores clave que las firmas incorporan en su cadena de producción. Un cambio que transforma la industria de la moda y la belleza desde el interior, con marcas mucho más conscientes de su huella en el entorno social y medioambiental y que buscan nuevos métodos para conseguir ser más sostenibles. Ahora, repasamos algunas de ellas con motivo del Día Mundial de la Tierra que se ha celebrado este pasado martes, 22 de abril.

VALORES ZERO WASTE
SKFK es una de las firmas que apuesta firmemente por sus valores zero waste, liderando el camino hacia una moda más sostenible y justa. Con un enfoque en el diseño de prendas de calidad utilizando materiales orgánicos y reciclados, la firma demuestra que es posible combinar la moda con la responsabilidad ambiental y social. Además, su compromiso con la transparencia, la trazabilidad y la ética en toda su cadena de producción establece un estándar ejemplar para la industria en su conjunto. De sus diseños en Bilbao nace su línea zero waste que une creatividad y compromiso medioambiental. “Para nosotros es muy importante poder desarrollar este tipo de prendas con el objetivo de generar el menor desperdicio posible. Somos totalmente transparentes con nuestros diseños zero waste, por ello encontrarás un patrón en la etiqueta de cada una de las prendas”, apuntan desde la marca.
FOMENTAR PROCESOS INDUSTRIALES CON MENOR IMPACTO
Por su parte, en KIABI buscan la intervención en todas las etapas de la producción. Algo en lo que es fundamental el contacto con los proveedores, para garantizar técnicas que ahorren recursos hídricos y fomenten el uso de energías renovables. Asimismo, en esta categoría también entran factores como la reducción de los productos químicos utilizados para fabricar sus productos o de la emisión de los gases de efecto invernadero. Sin embargo, su visión no acaba una vez los productos se lanzan al mercado: la firma busca garantizar también la prolongación de su vida útil, para fomentar un consumo consciente y colaborar en la gestión de los residuos.

TRANSPARENCIA E INNOVACIÓN
Ghd, líder mundial en tecnología de belleza, reafirma su compromiso con el medio ambiente y la sociedad a través de su estrategia de impacto ambiental y social, basada en tres pilares fundamentales: Producto, Planeta y Personas. En colaboración con su compañía matriz, Wella Company, aspira a impulsar un cambio positivo en la industria y más allá. “Nuestro compromiso con mejorar el impacto que tenemos en las personas y el planeta es un viaje, no un destino. En ghd, desarrollamos herramientas de estilismo de alta tecnología que no solo cumplen con las necesidades de consumidores y estilistas profesionales, sino que también establecen nuevos estándares de sostenibilidad en nuestra industria mediante innovación y colaboración”, declara Jeroem Temmerman, CEO de la compañía.
Innovación en eficiencia energética: Herramientas como duet style de ghd consumen un 45% menos de energía en comparación con un secador y un cepillo tradicionales.
Reducción del impacto en embalaje: El 70% de los materiales en los embalajes de sus productos eléctricos son reciclados y totalmente reciclables en países con sistemas adecuados.
Logística sostenible: En 2023, el 99% de los envíos de ghd se realizaron por transporte marítimo, reduciendo significativamente las emisiones de carbono en comparación con el transporte aéreo.

COSMÉTICA WATER-RESPONSIVE
Franck Provost, en su compromiso con una belleza más responsable, ha desarrollado una línea vegana de cuidado capilar que no solo respeta el medioambiente en cuanto a su composición, sino que también promueve el uso responsable del agua. Gracias a sus fórmulas libres de siliconas, sulfatos y parabenos, la marca reduce la cantidad de residuos químicos que llegan al agua, evitando la contaminación de los ecosistemas acuáticos. Además, al eliminar ingredientes pesados, estos productos requieren menos enjuague, ayudando así a disminuir el consumo de agua durante el lavado del cabello.
Asimismo, la marca apuesta por envases sostenibles con plásticos reciclados y reciclables, lo que contribuye a reducir el impacto ambiental en todo el ciclo de vida del producto. Al excluir embalajes innecesarios y utilizar dosificadores reutilizables en los lavacabezas, Franck Provost minimiza el desperdicio y fomenta prácticas más ecológicas en los salones de belleza. Esta filosofía de consumo responsable refuerza su objetivo de ofrecer un cuidado capilar que combina innovación, sostenibilidad y respeto por los recursos naturales.
