Ahora las joyas vintage se llevan en el día a día y mezcladas con piezas de bisutería para un equilibrio perfecto.

 

Las joyas antiguas han experimentado un gran resurgimiento en el mundo de la moda contemporánea, convirtiéndose en una elección entre quienes buscan piezas únicas, diferentes y que brillen por sí mismas, esas que tienen un encanto y una historia especial. Este renacimiento de la tendencia vintage ha llevado a un aumento en la demanda de joyas antiguas, que ahora son vistas como un símbolo de elegancia en cualquier ocasión, llegando incluso a combinarse con opciones de bisutería low cost.

 

 

El interés en las joyas antiguas no es algo sorprendente, ya que son piezas atemporales que no solo son atractivas a simple vista, también suponen toda una inversión a largo plazo. Auténticas obras de arte donde las piedras preciosas van meticulosamente engarzadas, cada joya antigua cuenta una historia única, repleta de momentos y sensaciones que pasan de generación en generación.

 

 

Una de las razones detrás de la popularidad de las joyas antiguas es su versatilidad a la hora de combinarlas. A diferencia de las modernas, que a menudo siguen tendencias pasajeras, las joyas antiguas tienen un encanto atemporal que las hace perfectas para una amplia variedad de estilos y ocasiones. De un look casual en el día a día o un estilismo digno de una ocasión más especial, una pieza de joyería antigua puede añadir un toque de sofisticación y elegancia instantánea a tu outfit, más aún si se trata de una del joyero de tu madre o abuela.

 

Cuando se trata de combinar joyas antiguas en tus estilismos diarios, la clave está en encontrar el equilibrio adecuado entre lo antiguo y lo moderno. Las combinaciones de anillos siempre son un acierto, si bien las joyas antiguas suelen ser más extravagantes, lo ideal es mezclarlas con opciones más sencillas. También unos pendientes vintage o un collar le pueden dar ese toque de elegancia casual.

 

 

Además, en ocasiones más formales como bodas o eventos de gala, las joyas antiguas son una opción muy popular entre las novias y las invitadas. Los collares antiguos, los pendientes Art Decó y las pulseras con incrustaciones de piedras preciosas son opciones clásicas que añaden un toque de glamour vintage.

 

 

Al elegir joyas antiguas, es importante considerar tu estilo y es que no todo el mundo se anima con un diseño más llamativo sino que prefieren joyas más delicadas y sutiles. La belleza de estas joyas radica en su variedad, con una amplia gama de diseños disponibles para adaptarse a los gustos de cada uno pero, sobre todo, lo más especial de todo es esa historia que cuentan o el sentimiento que supone para nosotros que sea una pieza familiar. Muchas veces, estas joyas han sido transmitidas de generación en generación, convirtiéndose en verdaderos tesoros familiares que llevan consigo historias y recuerdos entrañables.

 

 

Las joyas antiguas son mucho más que simples accesorios, son símbolos de historia, elegancia y estilo atemporal. Tanto si vas a recurrir al joyero familiar, como si prefieres pasarte por la tienda de Joyas Antiguas Sardinero, cualquier pieza hará que tu look cambie por completo al instante.

Pendientes gallonados, de Joyas Antiguas Sardinero. PVP: 1.650 €

Anillo zafiros, de Joyas Antiguas Sardinero. PVP: 2.350 €

Colgante Art Decó, de Joyas Antiguas Sardinero. PVP: 2.250 €

Pendientes rosetas, de Joyas Antiguas Sardinero. PVP: 990 €

Pulsera zafiros, de Joyas Antiguas Sardinero. PVP: 2.150 €

 

 

Sobre Joyas Antiguas Sardinero

 

Joyas Antiguas Sardinero nació en 1998 en Santander como realización del sueño de su fundadora, Pilar Lobato, profesional con gran pasión y conocimiento del mundo de la joyería antigua.

 

La firma ofrece una amplia colección de joyas antiguas, abarcando estilos desde finales del XVIII hasta los años 80 pasando por el Art Decó, el Art Nouveau y la época Chevalier.

 

Lobato se dirige a un perfil de clientes que buscan joyas de época, realizadas en oro o platino, con brillantes y piedras naturales; sus compradores buscan la exclusividad de una joya única y el saber hacer del orfebre de la época, frente a la venta al por mayor de hoy.