Hablamos con Teresa Pizarro, creadora de La Esencia de la Alquimista, para profundizar en una propuesta que une aromaterapia, simbolismo y crecimiento personal. Su trabajo invita a explorar el mundo interior y a transformar experiencias vitales en oportunidades de aprendizaje. En esta conversación comparte las claves de su método y su visión sobre el camino hacia una vida más consciente y auténtica.

1. En nuestro anterior artículo nos explicabas en qué consiste tu método personalizado. Cuando acompañas a una persona en una sesión, ¿Qué transformación buscas despertar realmente en ella?

Esta pregunta es muy interesante en dos aspectos, por un lado me permite explicar que es «despertar un proceso de transformación» y por otro lado dejar claro que, como terapeuta, guía, acompañante, etc… no busco que suceda nada concreto. Si el profesional tiene un interés personal en que suceda algo, en cierto sentido se pierde la libertad de dejar que suceda lo que tenga que suceder. Realmente el proceso y el «despertar» es fruto del esfuerzo de la persona que decide trasformar aquellas actitudes o comportamientos que ya no le valen, que le restan bienestar o la mantienen anclada a automatismos infantiloides, traumas o dramas. Despertar un proceso de trasformación es un viaje iniciático. Una destilación interior. Y debe ser elegido, no autoimpuesto por las circunstancias.

2. Hablas de “despertar a la alquimista interior”. ¿Cuál fue el momento de tu vida en el que sentiste que dejabas de sobrevivir para empezar realmente a transformarte? Pienso que la vida es puro aprendizaje a cada rato, por lo cual no hay un solo momento, hay miles. Miles de oportunidades para cambiar, crecer, madurar, intentarlo. Por citar uno concreto, te diré que el primer día que olí un Aceite Esencial. El aroma algo «destapó» dentro de mí y ese momento fue clave para plantearme que estaba sucediendo en mi vida, y porque tenía (hasta ese momento) la sensación de no ser dueña de ella. Ese día cambió mi actitud ante la experiencia de abuso que viví desde niña y que me mantuvo creciendo en supervivencia.

3. Tu trabajo mezcla aromaterapia, simbolismo, psique femenina y espiritualidad. En una sociedad tan racional y acelerada, ¿crees que las mujeres necesitan volver a conectar con algo más intuitivo y ancestral? Rotundamente SI.

La mujer es clave para el crecimiento y evolución social, nos siente bien o mal, sigue siendo la gran educadora. Opino que esta educación debería dejar de ser tan «mecánica y estereotipada», debería ser más profunda, algo más parecido a una Iniciación a la vida. Y es aquí donde el lado más intuitivo y creativo juega un papel diferenciador. Por eso en La Esencia de la Alquimista destilamos gota a gota experiencias vitales para acercarnos a nuestra Mujer Salvaje, nuestro Yo espiritual e instintivo. A través de diferentes dinámicas y formaciones, accedemos a desvelar el «misterio» que habita en otros terrenos, profundos, muy nuestros y femeninos. La experiencia me confirma que estos terrenos, nos adentran en ese mundo femenino que hemos ido dejando de lado desde hace siglos. Y que sin embargo es tremendamente luminoso, esclarecedor y necesario recuperar. Hacer un camino de «descenso al Alma, a la Esencia» con los aromas de los Aceites Esenciales nos brinda esta posibilidad, vía olfativa inciden directamente en el área de los recuerdos y las emociones. Es muy importante también recuperar la conexión con lo arquetípico simbólico, pues el símbolo oculta una profunda sabiduría que tiene mucho más sentido de lo que pensamos. A veces cuando no podemos o no sabemos comunicar una inquietud, un hecho traumático o paralizador, el símbolo se convierte en un puente, en un lenguaje muy a tener en cuenta para empezar a liberar y desbloquear.

4. Aunque gran parte de tu mensaje conecta especialmente con el universo femenino y el empoderamiento de la mujer, ¿los hombres también pueden beneficiarse de este trabajo? ¿Qué diferencias encuentras en sus procesos? Aunque mi trabajo se centra en el ámbito femenino, hay hombres que también acuden a mi consulta y talleres.
No hay diferencias específicas en los procesos. Mujeres y hombres tenemos todavía un arduo camino por delante, ambos hemos sido educados en roles de desigualdad y diferenciación. Ambos mostramos «desconexiones y taras vitales» sobre quiénes somos y como debemos comportarnos, esto todavía está muy automatizado. Aunque puede haber diferencias en la forma de expresar las heridas, los traumas, las incapacidades… para ambos el proceso de transformación es similar. Una vez que hay entrega, el camino irá mostrando que memorias y resistencias hay que trascender para superar dolor, malestar, clichés sociales, educacionales, mentales… En hombres y mujeres se activan los mismos mecanismos defensivos cuando sufrimos, nos frustramos o no sabemos.

5. Los aromas ocupan un lugar central en tu método. ¿Por qué crees que el olfato tiene una capacidad tan
profunda para despertar emociones, recuerdos e incluso partes dormidas de nuestra identidad?

Hablar del olfato, los aromas de los Aceites Esenciales y su forma de influir en nosotros nos llevaría días… voy a intentar resumir los puntos clave. Cuando experimenté mi primer contacto con un Aceite Esencial algo se movió dentro de mí. Intuí que tras ese impacto inicial, el aroma portaba un lenguaje profundo y sutil. El olfato es la brújula de nuestra intuición. «Me da en la nariz» es una expresión que solemos decir de forma automática. El olfato registra información que queda «anclada» en nuestra memoria, e incide en áreas profundas. Los aromas no pasan el filtro del cerebro racional, van directamente al sistema límbico, la red cerebral encargada de gestionar, integrar y procesar las emociones, la memoria y la supervivencia. El aroma además del «olor» porta una información, un código que va más allá de lo «racional y demostrable» y nos hace reaccionar a determinados estímulos, recuerdos, sensaciones… que evocan memorias, situaciones, percepciones que despiertan en nosotros información vital. Además nos permiten «reinterpretar» y hacer anclajes nuevos desde lugares diferentes, conscientes y sanos. La profundidad del lenguaje aromático permite destilar nuestro interior. Y es un lenguaje del todo personal. Dos personas pueden estar oliendo el mismo aroma y te puedo asegurar que a cada una le evocará recuerdos y sensaciones diferentes. Por tanto es una herramienta magistral para ahondar en nuestro interior.

Una «olfacción ciega», permite NO asociar información intelectual sobre el aroma. Por ejemplo: si yo te digo, vas a oler aceite esencial de limón, tu cerebro racional comienza a hacer asociaciones intelectuales sobre la palabra limón. Y en cierto sentido impides al cuerpo y lo sensorial recibir y compartir información libre que sale de tu interior y de tu conexión con ese aroma y la información que hayas retenido sobre él o sobre las situaciones, experiencias que han quedado bloqueadas o no resueltas emocional o psíquicamente. Daría para hablar largo y tendido sobre cómo actúan los aromas en nuestra psique y comportamiento. Cada aroma entra en escena como un bailarín que se mueve con profunda intuición, danzando y dialogando con tus receptores (anfitriones) despertando emociones, recuerdos, sueños… Porque tu Cuerpo no es sólo materia, es un espacio simbólico, donde los aromas transforman lo cotidiano en algo significativo y extraordinario. Este espectáculo sensorial es una invitación a reconectar contigo, a disfrutar tu momento. Tu Cuerpo no es una prisión, es el templo de tu Alma. Y el Alma aprende y crece a través de las experiencias. La más sublime Aromaterapia, con sus elixires destilados nos brinda acceso a destilar nuestro Elixir interior.

6. Cuando compartimos la sesión juntas me hablabas del ego y el alma como dos fuerzas distintas dentro de nosotros. ¿Cómo puede una persona aprender a equilibrarlas y hacer que trabajen en armonía?

«El ego y el alma deben formar equipo pues ambos oscilan sobre el mismo eje y son puerta de acceso al mundo esencial» En toda vida hay dos grandes movimientos: la resistencia y la fuerza. Si el ego se mueve en resistencia, impedimos al alma experimentar su fuerza. Los procesos de superación, devoran y queman los egos verdugos que secuestran y pudren el alma. La «dramaqueen, la ñoña interior y la petarda» impiden activar procesos efervescentes para que puedas liberar tu Esencia. La sombra es un cajón donde volcamos aquello que rechazamos o no reconocemos sobre nosotras mismas. Suele comenzar a desarrollarse en las etapas infantiles, y está muy condicionada por aquello que nos dicen nuestros padres y familiares sobre cómo debemos comportarnos, según sus creencias. Averiguar «qué oculta la sombra» te permite afinar y pulir la alquimista interna para que pueda brillar el diamante que eres. No todas las formas de hacer terapia son «terapia». En La Esencia de la Alquimista acogemos y entendemos la diversidad terapéutica. Tu bienestar es lo más importante, y te ayudo a conseguirlo sin dogmas ni academicismos. No seguimos reglas, la singularidad de cada persona y su forma de vivir las experiencias transformadoras sugieren caminos muy diversos.
Las sesiones de PSICO-ALQUIMIA son para ti si anhelas impulsar quien eres en Esencia. Si estás harta del sufrimiento y la soledad que trae el silencio como mecanismo de defensa. Si buscas corregir comportamientos erráticos e inconscientes, superar «traumas» y hábitos autómatas, empoderar tu soberanía interior y vivir en plenitud.

El trabajo alquímico para bajar la voz del Ego y que pueda aflorar la voz del Alma pasa por revisar conceptos cronificados de la terapéutica actual, como trauma, víctima…  Hay que evitar cronificar y re- victimizar. No solo hay que atender la respuesta emocional y conductual, es necesario profundizar en «actitudes y conceptos» más espirituales, más de Alma, para aprender a superar conflictos, desequilibrios y experiencias traumáticas.

Cambiar no es un camino fácil, requiere constancia y voluntad para superar la inercia y el hábito. El desequilibrio y la incoherencia generan conflicto, enfermedad y desazón. Dolor, enfado, frustración, insatisfacción, rabia, tristeza, falta de deseo… son llamadas de atención para corregir «formas de ser» que causan malestar (físico, mental, emocional y espiritual). Este malestar nos aleja de nuestra Esencia y libertad. Pudiendo sentirnos «eclipsadas» por fuerzas, hábitos, psiquismo y patrones de comportamiento que actúan en sombra y nos restan poder. Para aprender a identificar este eje polar, te propongo un método que he desarrollado «Psico-Alquimia Aromática: para destilar la mente y acceder al Alma» Con este método aprendemos a soltar el psiquismo infantil para exhalar nuestro elixir personal. Tenemos que atrevernos a ser menos Ego y más alma. Incluso crearíamos sociedades más sanas desde todos los ámbitos humanos.

 

Entrevista realizada por Laura Ibáñez