El pasado 5 de marzo, la European Fashion Alliance (EFA) celebró en Bruselas su primer congreso, El estado de la moda europea. Un encuentro que reunió a líderes del sector, responsables políticos y otros agentes del ecosistema para debatir temas decisivos para el futuro de la moda en Europa. Durante el mismo, los asistentes pudieron conocer las primeras conclusiones de la encuesta impulsada por EFA para evaluar el estado actual de la industria e identificar retos y oportunidades significativos ante la inminente legislación en materia de sostenibilidad. Los resultados completos serán publicados en abril.
En su discurso de apertura, Scott Lipinski, presidente de EFA, subrayó: «Creamos la European Fashion Alliance porque existían muchas entidades regionales dedicadas al textil, pero no había ninguna organización que representase el lado creativo de la industria europea de la moda. Hacía falta una alianza con intereses compartidos que fomentara el intercambio de conocimiento en el sector y que tuviera como propósito crear un ecosistema europeo de la moda mejor”.
A continuación, Elke Timmerman, miembro de la Junta Directiva de la EFA, presentó los resultados del informe El estado de la moda europea. Según los participantes en la encuesta, las acciones clave que ayudarían a mejorar la imagen negativa que la sociedad europea tiene de la industria de la moda, pasarían por la educación de los consumidores, una regulación eficaz y armonizada, así como del impulso a los modelos de negocio sostenibles. Otra de las conclusiones destacadas de la encuesta es que las pymes europeas no son plenamente conscientes ni están preparadas para la próxima normativa de la Unión Europea, a pesar de sus esfuerzos e inversiones realizadas para garantizar la durabilidad de los productos. En la mayoría de los casos, la falta de recursos impide la creación de puestos de directores de sostenibilidad o departamentos de responsabilidad social corporativa.
Las mesas redondas organizadas posteriormente sobre políticas sectoriales, educación e innovación, dirigidas por destacadas figuras de la industria de la moda, permitieron a los ponentes compartir sus puntos de vista y experiencias sobre cómo navegar por el cambiante panorama de la sostenibilidad.
«Apreciamos el camino emprendido por la Comisión Europea en materia de moda sostenible, pero pedimos algunos cambios legislativos para proteger y promover la moda creativa y sus valores, en línea con el compromiso de las marcas europeas de alto nivel. EFA ha abogado por ampliar la noción de durabilidad emocional relacionada con las prendas finales. Asimismo, EFA apoya la prohibición general de destruir los productos no vendidos, pero subraya la importancia de definir claramente los productos aptos para el consumo y la venta” afirmó Carlo Capasa.
Para Caroline Rush, «Desde el punto de vista de las políticas, escuchamos más a las grandes empresas, por eso es tan importante que las pymes tengan un sitio en la mesa. Tienen que participar en las conversaciones para asegurarnos de que la legislación las protege. Son el corazón de la creatividad y de la cultura europea».
Por su parte, Pascal Morand hizo hincapié en el gran reto que supone la obtención de datos y la medición de estos: “El reto de la información es crucial a todos los niveles: qué información recoger y cómo recogerla, lo que ilustra la importancia de la trazabilidad; cómo presentarla y comunicarla; cómo garantizar que la información es correcta. Como cualquier pasaporte, el DPP requiere control, para evitar la falsificación, así como información errónea e incorrecta».
A dicho encuentro acudieron Araceli Díaz Santana, responsable del programa Gran Canaria Moda Cálida del cabildo de Gran Canaria; Sergio Álvarez, director de la Fundación Academia de la Moda Española, y Pepa Bueno, directora ejecutiva de la Asociación Creadores de Moda de España, organismo que ha impulsado la creación de dicha alianza desde sus inicios.
A finales de abril EFA publicará en su web los resultados de la encuesta y un resumen del congreso.
