Demostrar que una cocina pequeña también puede tener muchísimo estilo era el objetivo de Moretti y la interiorista María Aguilar en este piso ubicado en pleno centro de Madrid. El resultado es un espacio compacto, funcional y con una estética setentera reinterpretada desde una mirada mucho más contemporánea.

La cocina, diseñada para una vivienda destinada al alquiler, recupera sutilmente el espíritu de los años 70 a través de colores vainilla, acabados cromados y azulejos geométricos que aportan carácter sin resultar excesivos. Una propuesta donde cada detalle busca equilibrar diseño, calidez y versatilidad para adaptarse a distintos estilos de vida.

Lejos de limitarse a la parte estética, el proyecto nace de un diálogo constante entre interiorismo y funcionalidad. El reto principal consistía en integrar todas las necesidades de una cocina completa en pocos metros cuadrados sin perder sensación de amplitud ni personalidad. Y precisamente ahí reside gran parte del éxito del espacio.

Con esta colaboración, Moretti y María Aguilar demuestran que el diseño no depende del tamaño, sino de la intención detrás de cada decisión. Una cocina que convierte sus dimensiones reducidas en parte de su encanto y transforma la inspiración vintage en un espacio actual, acogedor y lleno de identidad.