El sector del deporte y la moda deportiva emprende la segunda mitad del año con la confianza de que la conquista de la Eurocopa por parte de la selección española y el desarrollo de los Juegos Olímpicos de París, cuya proximidad geográfica y coincidencia horaria favorece el seguimiento de las pruebas por parte de los aficionados, estimulen un mercado que, en el primer semestre, mostró un comportamiento extraño. Así se desprende de las consultas efectuadas por Diffusion Sport entre detallistas y profesionales de las marcas proveedoras, aprovechando las jornadas de compra celebradas en Zaragoza por Tréndico Group entre el 10 y el 11 de julio.
Rut Salvador, detallista adherida a la central de compras, manifestaba que «el mercado atraviesa un momento complicado. El consumidor tiene menos poder adquisitivo y, además, no nos sitúa como su primera opción, sino que en primer lugar acude al centro comercial. Eso es debido a que no se ha prestado suficiente atención al tejido comercial de las ciudades. A ello hay que añadir la fuerte competencia que supone la venta por internet, que convierte en más compleja nuestra actividad. Aunque el flujo de clientes que acuden a nuestra tienda suele ser el mismo, ahora se percibe que muestra mayores reticencias a la hora de comprar, precisamente porque su economía no es boyante».
En similar línea, respecto al sentimiento de los consumidores, se expresaba el country manager de Regatta Great Outdoors, Eduardo Eceizabarrena: «Detecto un mercado prudente, un tanto estocado. La climatología acaba resultando decisiva en la evolución de las ventas. Ahora mismo no se observa alegría en el sell out, principalmente porque la meteorología no es la que se correspondería con el calendario. Aun así, hay otros factores que inciden en la evolución del mercado, como es que las familias que habían acumulado ciertos ahorros durante la pandemia pasaron a tener un comportamiento contrario, priorizando el ocio, los viajes y las vacaciones como si no hubiera un mañana».

«Se detecta mucho miedo entre los profesionales del retail, que programan con cautela»
Ese comportamiento ha sido observado, también, por Miryam Castell, gestora de Cuentas de Oakley, quien señalaba que, «en general, se detecta mucho miedo entre los profesionales del retail. La climatología inhabitual ha afectado considerablemente en las ventas de las tiendas y los detallistas están programando con cautela. La situación económica les está incomodando, pues los consumidores prefieren destinar su presupuesto a disfrutar del ocio y compra menos artículos de deporte. La gente busca disfrutar».
