SYBILLA LLEGA A MBFWMADRID CON «ESTOY HECHA UN CUADRO» JUNTO A ELVIRA AMOR

Tras su estreno en Mallorca, base creativa de la diseñadora, Sybilla llega a Madrid con una colección de ‘Art Dresses’ fruto de su colaboración con la pintora Elvira Amor.

‘Estoy hecha un cuadro’ se despliega en doble escenario: del martes 16 al sábado 20 de septiembre en Noviciado 20 (11.00–20.30 h), donde los vestidos se presentan en diálogo directo con la obra pictórica de Amor; y, además, dentro del marco de MBFWMadrid, en el espacio dedicado a la artesanía de la moda en el Cibelespacio, Pabellón 14.1 de IFEMA Madrid.

La propuesta, nace del deseo de la diseñadora de salirse del camino establecido, de buscar nuevas formas de crear, de acercarse al arte desde la moda y de trabajar con personas cuya mirada la emociona y con quienes comparte sensibilidad.

En palabras de Sybilla:
«Esta colección ha sido una forma de volver al origen: de diseñar desde el deseo, desde el juego, desde la belleza compartida. De celebrar el verano, el arte, la complicidad y la libertad de hacer lo que una de verdad quiere hacer»

Los «Art Dresses» son una nueva línea dentro del universo de la marca: vestidos donde el estampado es el protagonista, con patrones elaborados y favorecedores, pensados para moverse con libertad, para acompañar, para emocionar. En esta primera serie de piezas, los dibujos y colores surgen directamente de las pinturas de Elvira Amor, dando lugar a creaciones en seda ligera que celebran la dulzura, la sensualidad, la alegría y la sutileza del verano.

«Admiro profundamente el trabajo de Elvira Amor. Me siento muy hermanada con su sensibilidad. Estoy hecha un cuadro es el nombre de este juego compartido, este cruce entre nuestras formas de crear. Creo que las colaboraciones son el futuro, y además, son muy divertidas» explica Sybilla.

Esta colaboración está planteada como un juego, un diálogo entre dos maneras de crear. Un guiño a los límites (o no-límites) entre moda y arte. Una invitación a mirar la ropa como un espacio de expresión, de placer, de encuentro

«Los Art Dresses fueron los primeros vestidos que diseñé cuando decidí volver a la moda. Nacieron del deseo de hacer piezas ligeras, fáciles de llevar, con combinaciones de color que me emocionaran. Quería crear algo que tuviera sentido para mí, aunque se alejara de lo que antes me definía como diseñadora» añade la diseñadora.