De Saint-Germain-des-Prés a Portobello Road, Twinset construye una colección marcada por los contrastes: sastrería masculina, encaje, flores y una paleta cálida que mezcla la elegancia parisina con la actitud más libre de Londres.

París y Londres llevan décadas construyendo dos formas muy distintas —y a la vez complementarias— de entender la moda. Una más despreocupada y sofisticada; la otra más irreverente, ecléctica y espontánea. Para su colección Pre-Fall/Winter 2026, Twinset decide no elegir entre ambas y convierte ese diálogo en el punto de partida de una temporada pensada alrededor del movimiento, la personalidad y los contrastes.
El viaje comienza entre Saint-Germain-des-Prés y Portobello Road. Por un lado, la elegancia natural de la Rive Gauche; por otro, esa energía creativa y ligeramente rebelde asociada al Londres más libre. Dos escenarios que funcionan como hilo conductor de una propuesta donde conviven el rigor y el romanticismo, la sobriedad y la imaginación.
Sastrería masculina, pero con otro lenguaje
La colección parte de algunos de los códigos más reconocibles de la tradición sartorial británica. Rayas diplomáticas, cuadros Príncipe de Gales y construcciones de inspiración masculina aparecen reinterpretados desde una silueta más fluida y contemporánea.
Twinset juega así con prendas que conservan cierta estructura pero abandonan cualquier sensación excesivamente rígida. El resultado es una sastrería pensada desde la feminidad de la firma y que funciona como contrapunto a los elementos más delicados de la colección.
Y es precisamente en ese contraste donde la propuesta gana fuerza. Encajes, crepé ligero y estampados de ramos florales irrumpen junto a las piezas de tailoring, introduciendo un registro mucho más íntimo y romántico. Lo femenino no aparece aquí como algo dulce o previsible, sino como una capa más dentro de una colección que juega constantemente con códigos aparentemente opuestos.
Los colores del próximo otoño
La paleta de Pre-Fall/Winter 2026 también evita los tonos obvios de una colección de invierno. El tabaco y el caramelo sirven como base cálida, acompañados por grises jaspeados y rosas empolvados.
Sobre ellos aparecen pinceladas de iris y azul Riviera, dos tonalidades que iluminan la colección y rompen con la neutralidad del resto de la gama. Una combinación que mantiene la sensación de sofisticación, pero introduce suficiente color para alejar la propuesta de una lectura demasiado clásica.
Entre la parisina y la londinense
Más que recurrir a la nostalgia, Twinset utiliza referencias reconocibles para trasladarlas al presente. La tradición masculina británica se mezcla con una feminidad más poética, mientras la naturalidad parisina convive con el carácter espontáneo de Londres.
El resultado habla de una mujer que no construye su estilo siguiendo un único código. Puede llevar una chaqueta de inspiración masculina con un tejido delicado, mezclar estampados con prendas más sobrias o moverse entre registros sin perder coherencia.
En esa idea aparecen también las musas modernas que inspiran el universo de la colección: artistas, fotógrafas e intelectuales que hicieron de Londres y París dos de los grandes escenarios culturales y creativos de la moda. Mujeres para las que vestirse funciona menos como una fórmula y más como una herramienta de expresión personal.
Con esta nueva colección, Twinset propone precisamente eso: una elegancia construida desde el contraste y no desde las reglas. Un armario donde el tailoring convive con el encaje, lo británico con lo parisino y la disciplina con cierta dosis de espontaneidad. Porque, entre Londres y París, quizá el punto de encuentro esté precisamente en no tener que elegir.
