Este verano, los volantes se convierten en los grandes protagonistas del armario. Lejos de ser un simple detalle decorativo, se adueñan de vestidos y faldas para aportar movimiento, volumen y un toque de dinamismo que transforma cualquier look. Desde propuestas minimalistas con pequeños remates ondulados hasta diseños más teatrales con capas de volantes, esta tendencia se adapta a todos los estilos y momentos del día.


David Moss encuentra en los volantes un símbolo de movimiento y evolución. Entre las piezas más llamativas destacan tres vestidos que reinterpretan este recurso: un mini vestido azul con cuello y delicados volantes que lo adornan, un mini vestido rosa palabra de honor con volantes que recorren tanto el top como el bajo, y un mini vestido negro de tul que repite el juego de volúmenes en la parte superior y la falda, aportando un aire sofisticado.


Alejandro Resta demuestra una vez más su maestría trabajando el tul y los volúmenes con dos propuestas donde los volantes son protagonistas absolutos. Un vestido rojo, cargado de fuerza y dramatismo, despliega capas de volantes que crean un movimiento completamente envolvente. En contraste, un delicado vestido blanco con volantes transmite una elegancia etérea, jugando con la ligereza del tejido. Ambos diseños reflejan el cuidado artesanal característicos de Resta, que logra transformar cada pieza en una declaración de elegancia y sofisticación atemporal.

Con estas propuestas, queda claro que los volantes se consolidan como uno de los grandes protagonistas de la temporada. Ya sea en versiones escultóricas o en diseños románticos, este recurso aporta un toque inconfundible a cualquier look. Desde pasarelas hasta eventos especiales, los volantes siguen reinventándose.