Algunas situaciones cotidianas, como entrar en agua fría, escuchar una ducha correr o “aguantarse” las ganas de ir al baño activan mecanismos en el cuerpo que pueden influir en la salud del suelo pélvico. INTIMINA, compañía que ofrece la primera gama de productos dedicados a cuidar todos los aspectos de la salud íntima femenina, identifica los principales hábitos y situaciones integrados en el día a día que pueden ser perjudiciales para el suelo pélvico y derivar en pérdidas de orina.

Reflejos que activan la urgencia urinaria

En muchas ocasiones, el cuerpo recibe estímulos externos que generan una necesidad urgente de orinar y, sin un suelo pélvico funcional, pueden derivar en fugas involuntarias. Uno de estos casos sucede al sumergir el cuerpo en agua fría, generando la diuresis por inmersión, un mecanismo fisiológico que aumenta la producción de orina al contraerse los vasos sanguíneos y subir la presión arterial.

Algo similar ocurre cuando se escucha el sonido del agua fluyendo. El cerebro puede producir un efecto denominado reflejo condicionado, comparable al salivar ante ciertas imágenes de alimentos, y acabar asociando el sonido del agua corriendo con la necesidad de orinar. Este condicionamiento también puede venir acompañado de pequeñas fugas, sobre todo en situaciones donde la musculatura pélvica se puede encontrar debilitada, como puede ser el postparto, la menopausia o tras ciertas intervenciones médicas.

Costumbres “inofensivas” que afectan al control urinario

El control urinario también puede verse afectado por pequeños hábitos integrados en la rutina, perjudicando el funcionamiento de nuestro suelo pélvico. Una de estas costumbres es orinar en la ducha: además de reforzar el reflejo condicionado entre el sonido del agua y las ganas de orinar, la postura en la que se hace pis de pie no permite la relajación completa del suelo pélvico ni la correcta activación del músculo detrusor (el músculo de la vejiga que se encarga de almacenar y expulsar la orina), lo que puede interferir a largo plazo con la forma natural en la que se vacía la vejiga.

Otro comportamiento común es aguantar las ganas de ir al baño durante mucho tiempo. Aunque a veces sea inevitable, si se convierte en una costumbre la vejiga acaba acostumbrándose a llenarse más de lo que sería ideal, y eso podría alterar su forma de funcionar. Con el tiempo, esta dinámica también puede influir en el suelo pélvico, que trabaja a diario para mantener la continencia y responder a las señales de la vejiga.

La postura también influye, como no sentarse completamente en el inodoro por higiene o no relajar el suelo pélvico, impidiendo que la vejiga se vacíe por completo. Este vaciado parcial puede provocar acumulación de orina residual, aumentar el riesgo de infecciones urinarias y contribuir a la pérdida de tono muscular del suelo pélvico.

Ante esto, María Pérez, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, colaboradora de INTIMINA y creadora de La Pelvis Revolution, afirma: “Muchos de los hábitos que creemos inofensivos, como aguantarse las ganas o hacer pis en la ducha, pueden acabar alterando la forma en la que trabaja la vejiga y afectando al suelo pélvico con el tiempo. Tomar conciencia de esto y empezar a entrenar esta musculatura es clave para prevenir problemas y ganar calidad de vida”.

Sobre la importancia de un suelo pélvico fortalecido para una buena salud urinaria, la experta añade: “Entrenar el suelo pélvico ayuda a mantener un buen control de la orina, gestionar las ganas de hacer pis y evitar tanto escapes como otras molestias asociadas. Para lograrlo, entre otras opciones, existen ejercicios específicos como los Kegel, que bien hechos y con constancia, pueden dar muy buenos resultados”.

Para maximizar los resultados de los ejercicios de Kegel, lo ideal es acompañarlos de ejercitadores como KegelSmartTM 2 de INTIMINA. Este entrenador personal se adapta automáticamente a las necesidades fisiológicas de cada mujer y establece un programa guiado por vibración para un entrenamiento eficaz en tan sólo cinco minutos. Además, quienes busquen más libertad y personalización a la hora de entrenar su suelo pélvico, pueden recurrir a Laselle, los ejercitadores con pesos de INTIMINA.

Sobre Intimina:

Intimina es una marca sueca nacida en 2009 que ofrece una gama de productos de cuidado para la salud ginecológica de las mujeres. Con tres líneas diferentes: Fortalecimiento del Suelo Pélvico, Bienestar Femenino y Wellness para el periodo (Lily Cups y Lily Cups Compact), el equipo de I+D de Intimina ha conseguido diseñar productos que se adaptan a mujeres de todas las edades. Cada producto está creado con una altísima calidad y ergonomía y han sido desarrollados bajo la supervisión de un consejo de profesionales (matronas y doctores) especialistas en ginecología.

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