Una nueva forma de expresar lo que permanece

Vértice nace como un punto de encuentro entre dos etapas de BOJ: aquello que define a la marca y merece permanecer y una nueva manera de expresarlo, más contemporánea, urbana y decidida.

La colección no busca empezar de cero, sino evolucionar aquello que merece permanecer. Las proporciones se relajan, los pantalones adquieren mayor amplitud, los cuadros y jacquards ganan presencia y las prendas de inspiración romántica comienzan a convivir con otras de líneas más limpias y estructuradas.

El resultado es una colección que habla de una mujer que sigue siendo la misma, pero que se viste de otra manera: con más libertad, más naturalidad y una actitud más contemporánea. Vértice se construye a través de tres cápsulas que acompañan el paso del otoño hacia el invierno: Sève, Élan y Aube. Tres momentos que permiten descubrir esta evolución de BOJ de manera progresiva.

Sève

La primera cápsula, Sève, toma su nombre de la palabra francesa que significa savia. Una imagen que representa aquello que empieza a cambiar desde dentro antes de hacerse visible.

Es la parte más luminosa y delicada de Vértice, donde BOJ conserva muchos de sus códigos más reconocibles y comienza a llevarlos hacia una nueva forma de vestir.

Los estampados Liberty, las flores de inspiración vintage, los bordados y los cuadros se encuentran en una paleta de turquesas, rosas empolvados, azules, crudos y tonos suaves. La feminidad continúa siendo protagonista, pero aparece de una manera menos evidente y más espontánea.

Las blusas románticas se combinan con denim de silueta amplia; los conjuntos pueden llevarse juntos o por separado y las prendas más delicadas conviven con camisas de líneas depuradas. El resultado es un armario pensado para [texto original incompleto] y adaptarse al día a día.

El patronaje, los tejidos con personalidad y los detalles de atelier permanecen, pero se combinan ahora de una forma más relajada y contemporánea. Sève es el primer paso de esta evolución: una feminidad más espontánea, actual y fácil de llevar.

Élan y Aube

Tras la delicadeza de Sève, Élan introduce una nueva energía y una imagen de mayor carácter. Los tartanes, los tejidos de inspiración étnica y los cuadros más gráficos ganan protagonismo, junto a una paleta de óxidos, verdes, marinos, mostazas, burdeos y tonos minerales.

Las siluetas ganan fuerza con pantalones amplios, chaquetas con presencia, blusas trabajadas y faldas de líneas largas. El contraste entre prendas románticas y otras más firmes se convierte en una de las claves de esta parte de la colección, que lleva a BOJ hacia una imagen más urbana y decidida.

El último capítulo será Aube, el amanecer de Vértice y el momento en el que la colección se acerca a las ocasiones especiales. Vestidos, jacquards, texturas más ricas y conjuntos especiales toman protagonismo, pero desde una idea de ocasión alejada de la ropa de fiesta tradicional.

Aube habla de esos momentos en los que vestirse adquiere un significado especial: una cena, un encuentro, una celebración o simplemente la necesidad de sentirse diferente sin dejar de ser una misma. Las prendas ganan intensidad, pero mantienen la naturalidad que recorre toda la colección.

Lo que permanece, lo que cambia

Con Vértice, BOJ da un paso adelante sin perder de vista de dónde viene. La colección mantiene los elementos que han construido su identidad, como la feminidad, el trabajo de los tejidos, el patronaje y los detalles de atelier, y los combina con nuevas proporciones, mezclas y una actitud más contemporánea.

Tres cápsulas, tres momentos y una misma idea: no se trata de vestir a una mujer diferente, sino de mostrar de una manera nueva a la mujer que ya estaba ahí.

Vértice representa así una evolución natural para BOJ. Una colección que mira hacia delante sin romper con lo anterior y que encuentra, precisamente en ese punto de encuentro, una nueva manera de expresarse.