¿Cuánto se tarda en hacer un vestido de novia? El arte de crear una pieza única, según Alex Vidal
“Menos vestidos pero con más alma”: el lema que siguen en Alex Vidal, con diseños que entienden la historia de cada novia, en un proceso minucioso y artesano, que presta la máxima atención a los detalles

Crédito: Bosco Cardenas
El verano es, por excelencia, la temporada de los “sí, quiero” y, aunque encontrar el vestido de invitada ideal es un verdadero reto, el proceso de cada novia para escoger el look con el que sentirse representadas en su día, guapas, cómodas y, sobre todo, seguras, es un proceso que lleva muchos meses de preparación. Eso es algo que tienen claro en Alex Vidal donde llevan desde 1975 atendiendo de la forma más personalizada a las novias más exclusivas y consiguiendo, tras horas de trabajo para cada patrón, diseños únicos que reflejan a la perfección la artesanía y la tradición.

Crédito de la imagen: Kiwo Estudio
En Alex Vidal cada diseño nace del diálogo, de escuchar, comprender y conectar con la novia porque tienen claro que un vestido solo cobra sentido y vida cuando refleja quiénes somos, nuestras ilusiones, nuestros miedos y nuestra historia. Por eso, diseñan manteniendo viva su pasión por la artesanía, el respeto al oficio y el amor por los procesos que llevan tiempo porque, para ellos, lo que hoy se llama slow fashion, es lo que han aprendido de sus predecesores, manteniendo técnicas de patronaje perfeccionadas a lo largo de las décadas, que ahora reinterpretan para una novia contemporánea con el reto de mantenerse fieles al pasado mientras miran hacia el futuro.
Y es que, firmes en el propósito de que cada tejido tiene una historia, y cada prenda requiere atención minuciosa, limitan la producción mensual para garantizar que cada vestido reciba el tiempo, el cuidado y la dedicación que merece, haciendo a mano los drapeados, los bordados, las incrustaciones… y muchas de sus técnicas con la intención de crear menos vestidos, pero con más alma.

Crédito de la imagen: Javier Gurrea
“Diseñar un vestido es arriesgado. Te arriesgas a no haber escuchado bien, a no haber entendido del todo quién tienes delante. Sin atención y tiempo es imposible captar qué versión de sí misma quiere transmitir una novia el día de su boda. Las buenas ideas no sirven en sí mismas, solo valen si son buenas para ella, y para nadie más”, explican desde la firma.
Y es que en Alex Vidal cada vestido de novia se hace con el máximo detalle, un mimo único y siempre tras entender la historia de la mujer que lo va a llevar, para poder plasmarlo en él, lleve el tiempo que lleve.
