En su séptima colección cápsula, el diseñador explora la relación entre estas dos disciplinas a través del espacio y el uso de la luz.

Con seis colecciones a sus espaldas, el diseñador Juan Vidal ha participado un año más en Madrid es Moda, dando a conocer su nueva propuesta. El alicantino ha presentado su drop número siete en La Casa de la Arquitectura, situada en Madrid y donde podía verse su último trabajo a modo de exposición efímera.

 

En esta ocasión, Juan Vidal presenta al público una colección cápsula que une arquitectura y moda en un espacio único e íntimamente relacionado con el concepto detrás de la misma. En concreto, con la arquitectura japonesa, conocida por su armonía con la naturaleza y su enfoque en la simplicidad y la funcionalidad.

 

El uso de la luz natural es una de las características más destacadas de la arquitectura japonesa. Así, encontramos algunos elementos emblemáticos, como los grandes ventanales que permiten que la luz entre de forma suave, o los paraguas de papel japoneses, conocidos como Wagasa, que sirven de parasol y además simbolizan protección.

 

De este modo, La Casa de la Arquitectura acoge esta presentación en la que una pila de parasoles de papel blanco iluminan 7 diseños únicos, siendo no solo un escenario físico, sino un marco conceptual que amplifica la conexión entre moda y arquitectura: “Cada vestido actúa como una capa arquitectónica jugando con la superposición, la textura y los volúmenes, creando siluetas que parecen flotar, como si fueran espacios habitados por la luz”, afirma Juan Vidal.

 

La cápsula se compone de 7 vestidos realizados en organza de seda natural, con sutiles toques asiáticos en el patronaje, buscando la belleza en la simplicidad de los pequeños detalles. Los vestidos, carentes de fornituras como cremalleras, o botones, se atan con pequeños lazos planos realizados en la misma organza al tono, reforzando la idea de suavidad, ligereza, y tradición.

 

Sobre Juan Vidal:

 

Juan Vidal es una firma que apuesta por el optimismo radical, rebelde y valiente en tiempos de incertidumbre. Vincula la ropa con un estado emocional atractivo y en alza, la diversión, la capacidad transformadora que tienen las prendas para animar a los usuarios a sentir y compartir.

 

Deseo, sofisticación, amor, pero sobre todo deseo.

 

Los sentimientos irracionales como inspiración. Estados emocionales que mueven nuestras acciones y nuestra creatividad como la pasión, el deseo, la locura, el amor, la belleza… Juan Vidal invita a disfrutar de la ropa de una forma más desenfadada y seductora. Comunicar que un vestido puede cambiar tu vida es un mensaje poderoso.

 

La autoestima y la confianza se trasladan a través de colecciones que lejos de tendencias y normas buscan crear un proyecto que sirva como vehículo creativo de diferentes disciplinas artísticas. La identidad, la feminidad y la belleza como punto de partida de una mujer sin edad, o por encima del concepto de la edad, con cierto carácter hedonista y sofisticado que entiende la ropa como forma de expresión.

 

En el entorno contemporáneo la seducción se traslada a través de mensajes directos, como un vestido. Juan Vidal nace para compartir un sentimiento, para provocar un deseo.