Mediante la elección de una o dos tallas más grandes de lo habitual, las camisas holgadas marcan la pauta para conseguir un resultado más elegante (y cómodo)
De entre todas las prendas etiquetadas como clásicas y que son verdaderos imprescindibles en nuestro guardarropa, hay una que no puede faltar en cualquier fondo de armario: la camisa. Esta silueta fácilmente reconocible por su corte sartorial y sus típicos cuellos, es un básico al que recurrimos generación tras generación y que nunca parece pasar de moda. Como parte de la temporada de primavera-verano 2024, se ha incluido dentro de desfiles como Balmain, Chanel, Carolina Herrera o Fendi, aunque estos proponen llevar la silueta con una característica específica que relaja su silueta y apariencia general.

Se trata de la camisa oversize, que podíamos ver en Dior o Balmain gracias a las mangas largas y que tapaban las manos de las modelos que las lucían. Esta aproximación que consiste en llevar una o dos tallas más de lo que corresponde, consigue un efecto holgado y cómodo difícil de superar y que en los últimos años ha ganado aún más popularidad.
Esta forma de vestir camisas se adapta además a diferentes estilos y contextos, resultando versátil y funcional al mismo tiempo. Como demostraban los desfiles, es posible lucirla junto a faldas y tacones para un toque ‘preppy’, con monos amplios para un maor confort o según marca el ‘street style’, al derivarla a un ambiente mucho más urbano y atrevido con pantalones anchos y deportivas. Bajo este contexto, desarrollamos todo un manual de estilo sobre las múltiples formas de añadirla a tus looks.
De la forma más clásica
Porque, si una prenda de moda ha perdurado generación tras generación a las tendencias cambiantes, seguramente haya un buen motivo para ello. En este caso, que la camisa blanca siempre consigue darle ese punto arreglado y formal a cualquier estilismo. Ahora, su silueta también se propone con formas que la mezclan con la blusa, como hace SKFK, dándole esa ligereza de la que a veces carece la camisa, o con materiales como el lino, para darle ese toque diferente, como hace Kiabi.

Camisa Tilde, de SKFK. PVP: 89€

Camisa de lino, de Kiabi. PVP: 18€
A todo color
Marcas como Celia B o Scotta 1985 recogen los colores más veraniegos de la temporada, como el azul y el rosa, para aportar una vitalidad extra al diseño, ya sea en ‘color block’ o al mezclar muchas tonalidades en la misma pieza. Una forma de incorporar la teoría de los ‘colores vitamina’ de las portuguesas y con los que se pretende mejorar nuestro humor y energía a partir de lo que nos ponemos.

Camisa Lullaby, de Celia B. PVP: 235,95€

Camisa Pinpoint Pomelo, de Scotta. PVP: 85€
Con estampados
Con un acercamiento mucho más disruptivo, encontramos los estampados de Mod Wave Movement y Malne, entre los que encontramos mensajes con estilos similares al graffiti y que se sirven de letras amplias. Aunque también entran figuras ecuestres que recuerdan a fotografías o cuadros, asimétricos o con irregularidades para un acabado sorprendente.

Camisa blanca, de MWM. PVP: 198€

Camisa ecuestre, de Malne. PVP: 850€
Con lazos
La estética ‘coquette’ ha trascendido mucho más allá de los lazos con inspiración romántica y ahora firmas como Simorra los incluyen para aportar una elegancia extra en sus mangas y escotes, aportando un mayor nivel de detalle.

Camisa Jacquard, de SIMORRA. PVP: 268€
