La moda española también se piensa. En el marco del Madrid Design Festival, la Fundación Academia de la Moda Española (FAME) celebró el Ciclo de Diseño de Moda, un encuentro articulado en tres mesas redondas que abordaron algunas de las cuestiones clave que hoy definen el diseño de autor: la evolución de los desfiles, los nuevos códigos estéticos en un contexto globalizado y los procesos creativos en la joyería contemporánea.

La jornada, celebrada en la Institución Libre de Enseñanza de Madrid y moderada por la periodista y consultora Anitta Ruiz, reunió a diseñadores y firmas reconocidas en las dos primeras ediciones de los Premios Academia de la Moda Española. Participaron nombres como Oteyza, Pedro del Hierro, Mans y Suma Cruz, junto a creadores como Carlota Barrera, Tíscar Espadas, Helena Rohner e Isidoro Hernández.
¿Ha muerto el desfile?
La primera mesa redonda planteó una pregunta directa: ¿ha muerto el desfile de moda? Nacho Aguayo y Alex Miralles, directores creativos de Pedro del Hierro, dialogaron con Paul García de Oteyza sobre los nuevos formatos de presentación. Para Aguayo, el desfile sigue siendo una herramienta vigente, aunque cada vez más experiencial. Miralles apuntó a la necesidad de transformación constante. Oteyza, fiel a su enfoque transversal, defendió una visión menos ortodoxa: más show, más hibridación con las artes escénicas y plásticas. El consenso fue claro: el formato no desaparece, evoluciona.
Identidad frente a algoritmo
En el segundo coloquio, Carlota Barrera, Jaime Álvarez (director creativo de Mans) y Tíscar Espadas reflexionaron sobre los códigos estéticos contemporáneos en un mundo dominado por la homogeneización digital. Barrera reivindicó la importancia de la localización frente a la globalización y la necesidad de contar el propio origen como valor diferencial. Espadas subrayó el papel de la artesanía como resistencia a la uniformidad, mientras que Álvarez insistió en la urgencia de proteger los oficios tradicionales: “Todo el mundo quiere diseñar, pero nadie sabe coser”. Una llamada de atención sobre la formación y la transmisión del saber hacer.

Joyería: emoción, objeto y moda
La tercera mesa trasladó el foco a la joyería como disciplina híbrida entre objeto y moda. Helena Rohner destacó la carga emocional de la joya como extensión de la personalidad, mientras que Isidoro Hernández habló de su dimensión atemporal, ligada a los sentimientos pero obligada a dialogar con las tendencias. Susana Cruz, de Suma Cruz, reivindicó el papel histórico de la joyería como primer elemento de ornamentación humana y defendió su posicionamiento al mismo nivel que la moda.

Más allá de los debates concretos, el Ciclo de Diseño de Moda consolidó un espacio de reflexión profesional en el que la moda se aborda desde una dimensión intelectual, técnica y cultural. Con el respaldo de instituciones públicas y representantes del sector, FAME reafirma su compromiso con el talento nacional, la excelencia, la sostenibilidad y la recuperación de los oficios tradicionales.
En una industria marcada por la velocidad, el encuentro recordó que diseñar también implica pensar. Y que el futuro de la moda española pasa por conjugar tradición, innovación y discurso propio.
