En la 7ª planta de Relais & Châteaux Heritage Madrid Hotel, cuando el sol empieza a caer y los tejados se tiñen de naranja, suena una guitarra: la que pone banda sonora a las veladas del verano madrileño.
Un espacio único en el corazón del barrio de Salamanca donde tradición y vanguardia se encuentran entre faroles, vegetación mediterránea y una cocina firmada por el chef Mario Sandoval. Aquí, además, las noches de los martes y jueves adquieren una nueva dimensión gracias a conciertos en directo de guitarra española, que evocan desde los ecos del flamenco hasta los matices más contemporáneos de nuestro patrimonio musical.
Un ritual entre cuerdas y cielo abierto
Más allá de la gastronomía —que combina producto de temporada y de proximidad con el sello inconfundible de Sandoval—, Haroma propone una experiencia sensorial completa donde, dos días por semana, la música en directo se convierte en el alma de la noche. En un entorno cuidado hasta el último detalle, los sonidos de la guitarra española acompañan las cenas al aire libre, elevando el momento a un nuevo plano de disfrute.
La cuidada selección de artistas busca capturar la esencia del verano madrileño a través de las seis cuerdas: desde intérpretes clásicos que rinden homenaje a Albéniz, Falla o Paco de Lucía, hasta jóvenes talentos que mezclan tradición y nuevas influencias, en actuaciones íntimas que se integran con la atmósfera mágica de la terraza.
Con un un ambiente relajado de inspiración afrancesada, la terraza de Haroma no solo ofrece una de las vistas más singulares de Madrid, sino también un refugio perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y reconectar con el placer de los pequeños momentos. Porque hay muchas formas de vivir el verano en Madrid, pero pocas tan auténticas como las que ofrece Haroma, donde la música suena en directo, la cocina celebra el producto, y la ciudad, desde arriba, se contempla como nunca antes.
Cocina de temporada y proximidad firmada por Mario Sandoval
La propuesta gastronómica lleva la firma del chef madrileño Mario Sandoval (dos estrellas Michelin), que ha creado una carta estival pensada para compartir, saborear sin prisas y dejarse sorprender. Basada en producto de temporada y proximidad, la cocina combina creatividad, equilibrio y respeto por el origen.
Desde las ostras con jalapeños y fruta de la pasión hasta el cochinillo confitado a baja temperatura, pasando por el ravioli de crustáceo con salsa de champagne o el risotto meloso de calabaza, cada plato evoca la creatividad y el equilibrio que caracterizan la cocina de Mario Sandoval. La experiencia se completa con una selección de vinos cuidadosamente elegida y postres de autor que ponen el broche dulce a una noche de verano que se saborea con todos los sentidos… y con vistas únicas.

