Este verano, SKFK se sumerge en aguas creativas con el lanzamiento de su primera colección cápsula de baño, una propuesta que funde arte, diseño y sostenibilidad en dos piezas exclusivas: un bikini y un bañador. La marca vasca, conocida por su compromiso ético y su enfoque artístico de la moda, une fuerzas con el artista francés Grems y la icónica diseñadora Guillermina Baeza para dar vida a una edición limitada que promete no pasar desapercibida.

Los estampados vibrantes y las formas abstractas de Grems —seudónimo del artista Michael Eveno— transforman las prendas en auténticos lienzos en movimiento. Su estilo, que bebe del graffiti y el arte urbano, conecta de forma natural con el lenguaje visual de SKFK: libre, valiente, con alma. Esta colaboración artística reinterpreta el baño como espacio de expresión, donde el cuerpo no solo se viste, sino que se convierte en soporte de una estética vibrante y poderosa.

Por su parte, Guillermina Baeza aporta su legado en diseño técnico y su mirada afinada hacia la funcionalidad y el confort. Con décadas de experiencia en moda de baño, su intervención garantiza que las piezas no solo resulten visualmente impactantes, sino también cómodas, duraderas y fieles al cuerpo femenino. El equilibrio perfecto entre lo artístico y lo práctico.

“Para SKFK, la moda es una forma de expresión que va más allá de lo estético. Cada prenda nace del diálogo entre creatividad, diseño y compromiso”, afirman desde la firma. “No buscamos lo efímero, sino lo que conecta emocionalmente. Lo que trasciende.”

La colección no solo introduce una nueva categoría en el universo de SKFK, sino que reitera su manera de entender la moda como arte: un medio para cuestionar, transformar y comunicar. En un presente saturado de fast fashion y tendencias volátiles, SKFK apuesta por la permanencia emocional de las prendas, por piezas que cuentan historias y celebran identidades.

                           

SKFK: de Skunkfunk al diseño consciente

Nacida en los años 90 bajo el nombre Skunkfunk, la marca surgió entre festivales de música, murales de street art y una visión rebelde de la moda. Con el paso del tiempo, evolucionó hacia un enfoque más consciente, abrazando valores como la sostenibilidad y el comercio justo sin perder su esencia creativa y local. Hoy, con certificaciones como GOTS y el sello Comercio Justo®, SKFK se consolida como un referente en moda ética y artística.

Desde su fundación en 1999, la firma ha crecido hasta contar con 13 tiendas propias en España y Francia, además de estar presente en más de 700 puntos de venta en Europa y EE. UU. La reciente apertura de su tienda pop-up en París marca un nuevo hito: llevar su propuesta de moda contemporánea, ética y expresiva al corazón de la capital del estilo.

                     

Grems: arte urbano con alma abstracta

Formado en la Escuela de Bellas Artes de Burdeos, Michael Eveno —conocido como Grems— lleva más de 15 años desarrollando un lenguaje visual que fusiona graffiti, ilustración y abstracción. Su colaboración con SKFK no es nueva: en 2010 ya dejó su huella en la firma con una colección cápsula que anticipaba este encuentro creativo. Hoy, retoma esa conexión para llevarla al territorio del baño, en una alianza que celebra la libertad, el color y la experimentación.

Con esta cápsula, SKFK demuestra que la moda de baño también puede ser un manifiesto. Uno que habla de arte, de propósito y de piel.