Terciopelo, lana, pana y borreguito protagonizan la nueva propuesta FW26 de Victoria, una colección que eleva el confort a través de materiales inesperados, volúmenes marcados y detalles que transforman el calzado de la temporada.

El otoño llega a Victoria cargado de novedades. Para FW26, la firma española explora una estética más sensorial y sofisticada en la que las texturas, el color y los pequeños detalles cobran especial protagonismo. El resultado es un calzado que va más allá de su dimensión funcional para convertirse en una pieza capaz de definir por completo un look.

Una de las grandes claves de la temporada está en los materiales. Terciopelos, lanas, pana y borreguito abandonan su territorio habitual para trasladarse al calzado, aportando calidez y una dimensión táctil especialmente apetecible para los meses más fríos.

La paleta cromática acompaña este cambio de estación. Los tonos chocolate y los matices ahumados dominan una propuesta de colores profundos y fáciles de integrar en el armario otoñal, mientras las suelas ganan presencia para crear siluetas con mayor personalidad.

El doble cordón, el detalle que cambia las reglas

Si hay un elemento que destaca dentro de la colección FW26 es el doble cordón. Victoria transforma un recurso tradicionalmente funcional en uno de los códigos estéticos de la temporada, jugando con diferentes grosores, texturas y técnicas para introducir volumen y dimensión.

Un pequeño gesto capaz de cambiar la percepción de la zapatilla y demostrar cómo los detalles pueden convertirse en protagonistas.

La nueva colección encuentra así el equilibrio entre comodidad y experimentación: formas más atrevidas, materiales envolventes y acabados inesperados construyen una propuesta más expresiva sin abandonar el carácter cotidiano que identifica a la firma.

Malmö, la nueva parada de Victoria

Entre las novedades destaca Malmö, una silueta con la que Victoria continúa su particular recorrido europeo y lleva su identidad hacia un terreno más depurado y vanguardista.

Inspirado en el universo deportivo pero cada vez más próximo al zapato tradicional, el modelo reinterpreta el clásico wallabee incorporando algunas de las principales tendencias de la colección. El doble cordón vuelve a aparecer como elemento distintivo, acompañado de un pequeño charm que aporta personalidad al diseño.

Pero el verdadero giro está bajo los pies. Malmö introduce pisos translúcidos, creando un contraste visual entre la ligereza de la suela y los materiales más cálidos y envolventes de la parte superior. Una combinación que actualiza una silueta clásica desde una perspectiva contemporánea.

El modelo está además confeccionado en piel de vacuno 100 % certificada por Leather Working Group (LWG), reforzando la atención de la firma hacia la calidad de los materiales y los acabados.

Con FW26, Victoria demuestra que el calzado de otoño también puede construirse desde las sensaciones. Texturas que invitan a tocar, colores profundos, suelas protagonistas y detalles inesperados marcan una temporada en la que la comodidad adquiere una nueva dimensión estética.