El Comité Promotor, encabezado por Giovanna Ceolini, presidenta de Assocalzaturifici, impulsó el proceso de la primera candidatura UNESCO del sector de la moda y el estilo de vida italiano.

El proceso para presentar el Arte del Calzado Italiano a la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO se puso oficialmente en marcha el pasado 11 de junio. Se trata de una iniciativa promovida por Assocalzaturifici, Museimpresa, CERCAL y el Politecnico Calzaturiero, a través del Comité Promotor presidido por Giovanna Ceolini, que nació con el objetivo de reconocer, poner en valor y transmitir a las futuras generaciones uno de los patrimonios más representativos del Made in Italy.

La candidatura nació de la convicción de que el calzado italiano no representa únicamente una cadena de producción de excelencia reconocida en todo el mundo, sino también un patrimonio cultural vivo, construido a lo largo del tiempo gracias al trabajo, los conocimientos y la pasión de generaciones de empresarios, técnicos, diseñadores y formadores. Un patrimonio que continúa evolucionando gracias a su capacidad para combinar tradición e innovación, creatividad y competencia manufacturera, calidad e investigación.

Fabricar zapatos en Italia significa preservar y salvaguardar un saber hacer distintivo, cuyas raíces se encuentran en los territorios y en las comunidades productivas del país. Significa conservar una cultura del hacer que ha contribuido a construir la identidad manufacturera italiana y a convertir el Made in Italy en sinónimo de excelencia en todo el mundo.

Es precisamente este patrimonio inmaterial, formado por técnicas, procesos, conocimientos, lenguajes profesionales y valores compartidos, el que el proyecto pretende proteger y poner en valor a través del proceso de candidatura a la UNESCO.

El pasado 11 de junio, en el Salón de los Tapices del Ministerio de Empresas y del Made in Italy, se hizo oficial la constitución del Comité Promotor para la salvaguardia y puesta en valor del Arte del Calzado Italiano. Este organismo quedó encargado de dirigir el proceso de candidatura, contando con la participación de las Comunidades de Practicantes, es decir, de todas las mujeres y hombres que, a través de su trabajo cotidiano, transmiten los conocimientos y los valores identitarios vinculados a este saber hacer tradicional.

Impulsado con el apoyo del Ministerio de Empresas y del Made in Italy, el proyecto representó una iniciativa conjunta que involucró al mundo empresarial, educativo, cultural y de la investigación, con el objetivo de construir un recorrido compartido capaz de poner en valor la cultura manufacturera, económica y social de un sector fundamental para el país.

«La candidatura a la UNESCO nace de la voluntad de reconocer y poner en valor un patrimonio que pertenece a todo el país. El calzado italiano es la expresión de una cultura del hacer que une competencias técnicas, creatividad, identidad territorial y capacidad de innovación. A través de este proceso queremos afirmar el valor cultural de nuestro saber hacer y reforzar el compromiso con su transmisión a las nuevas generaciones», declaró Giovanna Ceolini, presidenta de Assocalzaturifici y del Comité Promotor.

Si el proceso culmina favorablemente, el arte del calzado italiano sería el primero del mundo en obtener el reconocimiento de la UNESCO, ya que, hasta el momento, estos reconocimientos están vinculados únicamente a producciones textiles y no al mundo del calzado.

El encuentro del 11 de junio, moderado por Nicola Porro, reunió a representantes de las instituciones, del ámbito cultural, educativo e industrial para reflexionar sobre el valor del Arte del Calzado Italiano como expresión de cultura, memoria e identidad.

La apertura de la jornada contó con la presencia del ministro de Empresas y del Made in Italy, Adolfo Urso, y contempló la firma del acta constitutiva del Comité Promotor por parte de Giovanna Ceolini, presidenta del Comité Promotor; Antonio Calabrò y Marco Amato, en representación de Museimpresa; Serena Musolesi, por CERCAL; y Alice Marcato, por el Politecnico Calzaturiero.

La segunda sesión, dedicada al tema «Generaciones de excelencia», contó con la participación del ministro de Educación y Mérito, Giuseppe Valditara; Federico Eichberg, jefe de Gabinete del Ministerio de Empresas y del Made in Italy; Giovanni Brugnoli, presidente de la Fundación Empresas y Competencias para el Made in Italy; y Giovanna Ceolini, en calidad de presidenta de Assocalzaturifici.

El encuentro abordó la relación entre la escuela y la empresa, así como las estrategias necesarias para garantizar el relevo generacional y la transmisión del conocimiento manufacturero.

La parte final de la mañana estuvo dedicada al tema «El Arte Italiano del Calzado: cultura, memoria e identidad» y contó con las intervenciones de Pier Luigi Petrillo, director de la Cátedra UNESCO de la Universidad Unitelma Sapienza, que coordina un proyecto de investigación sobre el arte del calzado italiano como patrimonio cultural; Giovanna Ferragamo Gentile, presidenta de la Fundación Ferragamo; Marco Nocivelli, vicepresidente de Confindustria con competencias en Políticas Industriales y Made in Italy; Filippo La Rosa, subdirector general de Crecimiento y Promoción de las Exportaciones y director central para la promoción de la lengua italiana, la cultura y los territorios del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional; Davide Rampello y Francesco Morace.

El debate profundizó en el valor cultural, identitario e internacional de la manufactura italiana y en el significado de la candidatura a la UNESCO como instrumento para proteger y poner en valor un patrimonio que pertenece a todo el país.

Las conclusiones corrieron a cargo de Giovanna Ceolini, presidenta de Assocalzaturifici, quien expuso la visión y los objetivos del proceso de candidatura impulsado por el Comité Promotor.