Romper barreras en la industria de la moda con un enfoque inclusivo

para mujeres de más de 45 años

Experiencia, empatía y diversidad como activos invaluables en el mundo laboral

Moda sostenible y responsable que apoya a la comunidad local

En un sector donde la juventud suele ser el paradigma dominante, posicionarse como un referente de inclusión y responsabilidad social al contratar y valorar el talento de mujeres mayores de 45 años es una iniciativa que desafía estereotipos y demuestra que la experiencia, la empatía y la diversidad son activos invaluables en el mundo laboral.

Esta marca de ropa femenina, está presente en 8 países y tiene más de 100 puntos de venta, más de 50 están en territorio nacional, y tres de ellos en Andalucía (Sevilla, Granada y Málaga), generando cerca de 18 puestos de trabajo directos e indirectos en La Comunidad andaluza. La empresa ofrece oportunidades laborales a personas de todas las experiencias y niveles de formación, con un único nivel de categoría para todo el personal. Además, la empresa, contribuye al desarrollo económico de las regiones en las que está presente a través de la contratación de proveedores locales y el pago de impuestos.

La marca de Priscilla Ramírez, su fundadora, reconoce que “las mujeres que han recorrido un camino más largo en la vida aportan una perspectiva única y valiosa, su experiencia las ha dotado de habilidades como la resolución de problemas, la comunicación efectiva, la adaptabilidad y el trabajo en equipo, cualidades que son esenciales para el éxito en cualquier entorno profesional.”

Las mujeres mayores de 45 años comprenden a la perfección las necesidades, gustos y preferencias de las clientas de Koker: “han vivido diferentes etapas en su vida, lo que les permite conectar con las clientas de una manera más profunda y empática, esta conexión se traduce en una mejor atención al cliente, asesoramiento personalizado y la creación de productos que realmente satisfacen las expectativas de las mujeres de hoy en día.” nos comenta la CEO de la marca y fundadora.

Una apuesta por la diversidad e inclusión como pilares fundamentales de su filosofía empresarial. La empresa está convencida de que crear un entorno de trabajo donde personas de todas las edades, géneros y procedencias se sientan valoradas y respetadas es clave para fomentar la innovación, la creatividad y el bienestar general de esta iniciativa que se convierte en un ejemplo inspirador para otras empresas en la industria de la moda y en otros sectores. Es una llamada a romper con los prejuicios y abrir las puertas a un talento que a menudo se ve relegado por la edad.

La marca, al contratar a mujeres mayores de 45 años, no solo fortalece a su propio equipo, sino que también está enviando un mensaje poderoso a la sociedad: la experiencia, la empatía y la diversidad son claves para el éxito individual y empresarial.

«Creemos que es fundamental reconocer la trayectoria y el conocimiento que las mujeres de más de 45 años ofrecen. No solo aportan una perspectiva única a nuestro equipo, sino que también pueden empatizar de una manera especial con nuestras clientes de esa misma franja de edad», declara Priscilla Ramírez.

La inclusión laboral es otro de los pilares sobre los que se sustenta esta iniciativa. Muchas veces, las personas mayores se encuentran con barreras para acceder al mercado laboral, ya sea por la discriminación por edad o por la falta de oportunidades. Esta marca, busca romper con este estigma y ofrecerles un espacio donde puedan desarrollarse profesionalmente.

«Las personas mayores también tienen la necesidad y el derecho de trabajar, y nosotros queremos ser parte de esa inclusión. Creemos que es importante darles la oportunidad de seguir creciendo y aportando su experiencia», añade Priscilla.

Esta apuesta por la diversidad en el lugar de trabajo no solo beneficia a las empleadas de Koker, sino que también enriquece la cultura organizacional y potencia el rendimiento del equipo. En un mundo donde la juventud y la rapidez suelen ser valoradas por encima de todo, esta empresa demuestra que la experiencia y la inclusión también son aspectos fundamentales en el ámbito laboral; se demuestra así, que la inclusión laboral no solo es una cuestión de justicia social, sino que también es una estrategia empresarial inteligente que puede generar beneficios para todos.

La empresa se convierte en un referente en la industria de la moda por su compromiso con la diversidad y la igualdad de oportunidades, y por su apuesta por el talento de las mujeres de todas las edades.

Más de 100 celebridades, entre las que se encuentran Lydia Lozano, Alba Carrillo, Anne Igartiburu, Marta López, Belén Esteban, Rosa Benito, Terelu Campos, Isabel Rábago, Raquel Bollo, Marisa Martín-Blázquez, Rosa López, Mara Barros o Gloria Santoro, visten habitualmente prendas de Koker.

La firma, también celebra la diversidad e inclusión con diseños para todas las edades y tipos de figura, y para ello, ha lanzado Koker Events, 20 modelos que se adaptan a cualquier tipo de evento, vestidos largos y cortos, monos, faldas y blusas, válidos para cualquier celebración.

Esta recién nacida colección, encuentra el equilibrio perfecto entre las últimas tendencias y la atemporalidad, Priscilla Ramírez, CEO de Koker y natural de Toledo, ha creado esta colección con mimo y atención al detalle: «Koker Events era una asignatura pendiente para cerrar el círculo y poder vestir a nuestras clientas en sus momentos más especiales», afirma Ramírez. «Los diseños son cómodos, elegantes y asequibles, para que las mujeres puedan disfrutar del evento sintiéndose seguras y radiantes.»

Esta marca apuesta por la producción europea, lo que reduce significativamente la huella de carbono de sus productos. Además, la empresa utiliza materiales sostenibles y procesos de producción respetuosos con el medio ambiente.

La firma se diferencia por su respuesta inmediata a las tendencias (con un plazo de solo 15 días desde la idea hasta el producto en tienda), y su exclusiva producción de solo 3 unidades por modelo. Todas las dependientas han tenido que formarse como Personal Shopper por lo que están capacitadas profesionalmente para aconsejar adecuadamente a las clientas.

La marca ha colaborado con asociaciones de niños con autismo y síndrome de Down en Toledo, y tiene previsto ampliar su programa de acciones sociales en otras regiones. La empresa también fomenta la igualdad y la diversidad en su entorno laboral, con un 98% de personal femenino y un único nivel de categoría para todas las empleadas.